La estructura del primer ciclo de Las aventuras del Capitan Torrezno

torreznobabel

Se habla poco de Las aventuras del Capitán Torrezno de Santiago Valenzuela. Quizás es el sino de la que es probablemente una de las series más extensas –tanto en lo que lleva publicado con anterioridad como en su ambición de cara al futuro- publicadas en nuestro país en la actualidad. Damos por hecho la publicación continuada de la misma y con certeza absoluta esperamos la salida de un nuevo libro cada año o año y medio, cadencia media de la obra. Iniciada en el año 2002, Las aventuras del Capitán Torrezno tienen en su haber  un ciclo entero, compuesto de seis volúmenes, y un segundo ciclo en proceso cuyo tercer volumen apareció a principios del año pasado. Creo que no es nada descabellado afirmar que estamos ante algo prácticamente inédito. Además, según su autor, el completo de la obra está bastante planificado a la salvedad de los detalles o decisiones que se puedan tomar sobre la marcha. Lo importante de la cuestión es que en Las Aventuras del Capitán Torrezno, cuyo conjunto consta ya de unas mil seiscientas páginas, no hay huidas hacia adelante. Todo parece estar planificado de antemano.

Sin embargo, no hay que dejarse deslumbrar solo por las cuestiones de extensión. La obra tiene tal cantidad de aspectos salientes que me gustaría comentar que solo se me ocurre irlos abordando de uno en uno. Y en este artículo en particular he decidido empezar por la, a mi entender, brillante arquitectura de la estructura del primer ciclo.

Alguien que pueda leer esto de “la arquitectura de la estructura” puede pensar que aquí el articulista está marcándose una redundante floritura innecesaria –como ahora sí acabo de hacer- pero no, no es el caso. Pero vayamos por partes. Empezaré explicando de que va el tebeo de Valenzuela a modo de iniciación para quien desconozca esta obra y a su autor, y simultaneamente iré desarrollando lo que quiero explicar.

Introducción : Un principio que contiene un final

El primer volumen de esta extensa saga –Horizontes lejanos– expone la premisa de su historia. Un individuo “corriente” –de momento dejémoslo ahí- acaba en un mundo extraño con una cierta imaginería fantástica. La premisa recordará fácilmente al Den de Richard Corben. Ese personaje es el Capitán Torrezno y aunque no lo parezca, esta no es su primera aventura. Sus primeras historias tuvieron lugar en varios fanzines madrileños de inspiración underground. El Torrezno –su nombre real no lo sabemos, este es más un mote- era un parroquiano de los bares de las barriadas madrileñas, que junto con otros personajes variopintos vivía aventuras de un surrealismo bastante oscuro, con bastantes golpes de humor. Esta podría ser una más, esto es así, pero la aspiración de la misma es la de “la aventura definitiva”. El Torrezno acaba en este mundo extraño y pronto se convierte en una suerte de “héroe por accidente”. Sus correrías en este primer volumen terminan por llevarle a Deeneim, una de las ciudades más importantes de este mundo -situada en una posición elevada, defendida por una doble línea de formidables muros y flanqueada parcialmente por vías fluviales- y en la que se centrará la acción del primer ciclo; el tema principal de este girará entorno al épico asedio que sufrirá dicha ciudad y que se desarrollará a partir del segundo volumen.

Pero el primer volumen no es solo una mera introducción. El tercio final del libro nos revela el origen de este extraño mundo, que el avezado lector descubrirá casi antes de llegar a él y que el Torrezno, para divertimento del lector, ignorará. Pero también nos cuenta algo de lo que parece ser su final. En pocas palabras, Valenzuela nos cuenta el alfa y el omega de lo que tiene pensado contar antes de entrar en el nudo que desarrollará la acción del primer ciclo, el asedio de Deeneim.

Así, si hiciéramos un diagrama cronológico de la historia, colocando los volúmenes en la línea temporal de forma ordenada, para empezar, el primer volumen se situaría en estas posiciones:

EstructuraTorrezno 1

(espero disculpen mi impericia con el Paint)

La maniobra de guión es, en mi opinión, habilísima y necesaria desde el punto de vista de generar interés en el lector de cara poder interesarlo po una obra larga, una aventura épica, unas “Torrezníadas”, si se me permite. Así, Santiago Valenzuela, ya en el primer volumen, además de dar altas dosis de aventura, entretenimiento y humor, genera preguntas que contesta hacia el final de ese mismo libro, pero que a su vez generan más preguntas, fidelizando al lector a la lectura continuada.

Nudo : El asedio de Deeneim en cuatro actos

El final del primer volumen deja al Torrezno en Deeneim. Y lo deja a punto de sufrir un asedio de proporciones enormes. En él se enfrentan las dos grandes culturas del mundo y que se asemejan parcialmente a las nuestras en el sentido de que aglutinan aspectos de occidente (Deeneim) y oriente (ejército del Tártaro). No entraremos en mucho detalle de los acontecimientos, pero sí que señalaremos que la historia del asedio ocupará los cuatro volúmenes centrales del primer ciclo, esto es, del segundo al quinto, entre la conquista de las murallas de la ciudad desde fuera y las conspiraciones que se suceden dentro. Las historias narradas en este gran bloque combinarán aventura, acción bélica e intriga política. Por el camino, el Torrezno seguirá descubriendo más cosas del mundo en el que vive y Valenzuela seguirá dotando de fondo a este mismo por el camino. El estilo gráfico variará. Así como en el primer volumen, el estilo es más oscuro y grotesco, más heredero de los fanzines de los que provenía el personaje, aquí ya se da una deriva hacia una línea más clara y limpia -seguramente más asociable en el imaginario del lector de tebeos con el estilo gráfico del tebeo común de aventuras- y los paisajes ganan en profundidad de espacio, creando una sensación de mayor amplitud del universo.

Al margen de que en algún momento muy puntual se eche un vistazo al futuro o al pasado, el tiempo en el que suceden los acontecimientos de estos cuatro volúmenes es completamente lineal y consecutivo. Es una crónica del asedio de Deeneim, tanto desde la perspectiva de un bando como de la del otro, que empieza en el segundo volumen y termina en el quinto.

Completando un poco más la línea cronológica que hemos dibujado en el diagrama anterior, colocando estos cuatro volúmenes, el asunto quedaría así.

EstructuraTorrezno 2

Aunque el final mostrado en el primer volumen no se alcanzará con el final del quinto volumen –todavía cabrán historias antes de que este llegue-, queda patente como el inicio de la historia, Horizontes lejanos, rodea el relato de la crónica del asedio en anterioridad y posterioridad.

Hasta aquí, todo parece más o menos una estructura sencilla -introducción, desarrollo y desenlace- pero no se vayan todavía que viene la ejercicio que finaliza la acrobacia, un espectacular y arriesgado salto mortal hacia atrás.

Conclusión : Un final que contiene un principio

El último volumen del primer ciclo de Las aventuras del Capitán Torrezno supone una jugada genial por parte de Valenzuela. Empezando su lectura, nos damos cuenta de que la acción está situada mucho más allá de lo que aparentaba ser el final  de la historia en el primer volumen. La acción transcurre en una entrevista de estilo periodístico –entre dos personajes que a priori no conocemos- que sucede en el futuro. El motivo de esa entrevista consiste en escarbar eventos pasados, para tratar de entender quien era el Torrezno en su día antes de que todo empezara. Por lo tanto, Valenzuela coloca un nuevo omega en su historia; amplia de nuevo la meta para enganchar a los lectores con el segundo ciclo.

Pero también amplia el alfa de la historia. En la narración que se da de los orígenes del Torrezno en esta entrevista, Valenzuela aprovecha para insertarnos algunas de las historias publicadas en fanzines, ya difíciles de encontrar para el lector que tuviera curiosidad por aquellos primeros trabajos en los que se gestó el personaje, las primeras historias reales del Torrezno y su curiosa troupe. El resultado es más que interesante. El estilo oscuro, sucio, expresionista -muy underground– de aquellas historias surrealistas, cachondas y salvajes de los fanzines contrasta mucho con el estilo más limpio y claro usado en el desarrollo de este primer ciclo y en el que se ilustra también la entrevista. Realmente nos da la impresión de estar accediendo a la prehistoria del Torrezno, a otros tiempos en los que todo era diferente tanto temática como formalmente. No en vano el volumen se titula Los años oscuros.

Y de esta forma, concluyendo el diagrama que hemos ido elaborando, este volumen de epílogo rodearía de la siguiente forma la línea cronológica

Estructura Torrezno 3

El efecto final es tan práctico como ingenioso. Los volúmenes inicial y final están elaborados de una forma que buscan enganchar al lector con la historia, hacia adelante. Pero la forma de ir “construyendo” la línea cronológica según sus volúmenes, trazan un paralelismo entre la estructura de la obra y la estructura física de la ciudad protagonista, la ciudad de Deeneim. Así como se cuenta la historia del asedio a una gran ciudad rodeada por dos prominentes murallas, la propia crónica del asedio queda rodeada dos veces por las historias que lo flanquean en su pasado y en su futuro. En el primer libro hay un inicio y un final de la historia; y en el último libro hay un principio y un final que abarca lo anterior. Sin lugar a dudas, creo que hay una cierta “meta-“ buscada por su autor, que consigue y que permite cerrar con broche de oro el primer ciclo de una gran obra.

Algunas reflexiones

Al margen de los paralelismos que uno quiera trazarle –aunque seguramente habrá quien quiera ver en estas comparaciones mías un entretenimiento similar a buscar caras de Bélmez si bien yo creo que es evidente que esto proviene de un diseño buscado por su autor- sí que me parece que se pueden sacar unas conclusiones y reflexiones de estos mecanismos estructurales.

Por un lado, destacar la habilidad de Valenzuela para usar un personaje de unos cómics de un formato estilístico, temático y editorial y llevarlo a otro: del underground fanzinero al álbum de aventuras épicas y fantásticas. Acertadamente, el Torrezno toma su inspiración visual, su icónico perfil, del clásico bufón de las barajas de cartas y que representa la carta comodín en el juego; y a Valenzuela le sirve tanto para un roto como para un descosido. Al jugar con la estructura de esta forma, Valenzuela justifica la transición del personaje, y a la vez mantiene el recuerdo de sus orígenes. Juega al contraste, pero a la vez unifica el conjunto de la obra. No deja nada detrás. Esto se ha visto antes, ciertamente. Lo hemos visto en obras y personajes con las que han pasado décadas y que otros autores han recuperado y han reinventado. A bote pronto, podríamos hablar de cómics muy célebres de Moore o de Morrison recuperando a personajes de décadas de antigüedad. Pero en este caso, la obra no cambia de manos. Es el propio autor el que se permite jugar con su propio personaje.

Por el otro, destacar el carácter único de la obra de Valenzuela. Se me ocurren muy pocos cómics actuales llevados por un mismo autor, capaz de plantear una base estructural de este tipo. Sí, existen series muy extensas, pero todas están condicionadas a sus formatos mínimos editoriales, esto es, el tebeo de grapa o el álbum europeo. La gran mayoría creo que ni tan siquiera se plantean contar una “gran historia” y crear una hoja de ruta tan estudiada y planificadas -¡establecer ciclos!- por razones editoriales y comerciales. Muchas de ellas no salen de la serie limitada o la trilogía de álbumes. Sí que sucede, sin embargo, en la literatura, con todo el fenómeno de las llamadas “novelas-río” y sobre todo con autores de patente popularidad.

Otorgarle a la obra el premio nacional hace unos años creo que fue importantísimo para la continuidad de la obra. Seguramente, el número de lectores que llegaron a Las aventuras del Capitán Torrezno mediante la obtención del premio –entre los que me incluyo- fue considerable. Y no solo de ello se benefició esta saga, sino el resto de su obra –de la que cabría escribir todavía más artículos- haciendo que el público apueste aun más ya no solo por esta “novela-gráfica-río” sino por su autor. Lo que hace que se retroalimente su continuidad.

Sin embargo, aun me da la impresión de que el Torrezno no acaba de salir de un cierto estatus de obra de culto. Tiene unos lectores muy acérrimos, defensores de la obra y de su autor, pero una repercusión menor entre el global de los lectores habituales de cómic. A mí personalmente, me gustaría que el Torrezno entrara definitivamente en ese hall of fame de personajes creados por autores españoles reconocidos con bastante popularidad tanto por los lectores frecuentes de cómic como por los ocasionales. Aunque esto creo que va a ser bastante difícil, aun con un premio nacional en su haber.

Segundo ciclo: lo que está sucediendo ahora

El segundo ciclo del Torrezno ha visto publicado su tercer volumen en 2015 y continua con las aventuras de su protagonista. El trasfondo bélico sigue, ya que si el primer ciclo trataba de un asedio, el segundo habla de una campaña bélica de conquista. Pero me parece que, más allá de eso el segundo ciclo va sobre una búsqueda. La figura que aparece constantemente en el segundo ciclo, es la de una escalera, otro elemento seleccionado por Valenzuela que es tanto un elemento cotidiano y habitual como simbólico. Subiendo la escalera se “alcanza un estadio superior”. De momento, no detecto en este segundo ciclo juegos especiales con la estructura o paralelismos entre la estructura de la historia y su contenido o elementos relevantes de su contenido. Aunque sí que hay una diferencia del tamaño de los2peldaño volúmenes del primer ciclo con los del segundo. En mi estantería, cada ciclo podría ser un “peldaño”. Pero consideremos esto como algo ocasional, de momento.

En un artículo que escribí sobre Las aventuras del Capitán Torrezno en Jot Down 100: Cómics –aquí desarrollo algunas de las ideas que apunté allí- señalé que en la distribución temática por ciclos, me parecía que la obra pudiera estar buscando tocar cada uno de los grandes temas de la literatura señalados por Borges en el relato Los cuatro ciclos. El primero es un asedio y el segundo, una búsqueda. Los dos restantes serían, un regreso y el sacrificio de un dios. Y hay indicios en los volúmenes del primer ciclo de que estos temas podrían tratarse. Estos son temas que suelen aparecer con frecuencia en las grandes historias, desde las clásicas de la antigüedad, hasta las comerciales modernas. Creo que Valenzuela es muy consciente de ellos y ya los ha tratado con evidencia en obras como El gabinete del Doctor Salgari. Por lo que no sería raro que el Torrezno tirara por ahí. Y sería algo genial, espectacular. Sin embargo, me cabe la duda por el hecho de que el autor, en algún momento, ha señalado que Las aventuras del Capitán Torrezno poseerían solo tres ciclos. Lo que no quitaría que los temas apareciesen igualmente, a pesar de que cada gran tema estuviera dedicado a un ciclo.

Lo que sí que es claro –insisto, para terminar- es que estamos ante una gran obra, una obra única, que, en mi opinión, aun necesita de mayor difusión. Quizás incluso un intento de importación al extranjero. Italia sería un interesante punto de mira. Un tebeo de aventuras, seriado extensamente, con gran cantidad de diálogos, en blanco y negro…  todo esto es treméndamente cercano para el público italiano lector de los tebeos de la Bonelli. Por lo pronto, cabe que aquí celebremos con gran jolgorio la aparición de cada nuevo libro de esta monumental serie de tebeos y sigamos recomendándola a los que aun no la conocen.

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