Nuevos Guerreros – Preludio a Civil War (de Zeb Wells y Skottie Young)

nuevos_guerreros_civil_war_preludio_panini_2007_1

 

es una iniciativa que imita al reto de los artistas del , pero desde el reseñismo y la divulgación, ofreciendo 30 reseñas en los 30 días del mes de noviembre, a menudo partiendo de unas palabras-estímulo comunes a todos los participantes.”

Reseñoviembre – Día 19 – Palabra: SHOW

 

Obra: Nuevos Guerreros – Preludio a Civil War

Autores: Zeb Wells y Skottie Young

Editorial: Panini Comics

 

Hace unos días publiqué por aquí la reseña sobre Civil War, uno de los mejores eventos que han habido en la historia de Marvel, en mi opinión. El detonante de los sucesos del evento, como conté, fue una catástrofe sucedida por la irresponsabilidad de unos superheroes juveniles. ¿Cual fue esa irresponsabilidad? Bueno, tuvieron la idea de montar un reality show con una cadena de televisión, que iba, de eso, de superheroes juveniles de ruta por América buscando supervillanos a los que atundar. Un melocotonazo.

 

Si uno solo ha leído Civil War, y no la serie que contaba las aventuras de esos superhéroes juveniles, pues bueno, la historia resultaba tremendamente ridícula, la idea de una mente inestable que buscaba fama y dineros. Y tal y como se presentaba en los tebeos de Civil War parecía exactamente eso. Unos superhéroes novatos, aparentemente sin formación (aunque había gente como Speedball, Night Trasher o Namorita ya con años de carrera a sus espaldas y de los que decir que son “adolescentes” igual es un poco como cuando Anabel Alonso interpretaba a una actriz de culebrones juveniles que aparentaba tener quince años menos de los que tenía), terminaban por toparse con Nitro, un supervillano con poderes explosivos que, al usar sus habilidades causó la muerte de 612 personas, niños entre ellos y casi todos los miembros del grupo de superhéroes. Todo ello provocaba el debate sobre el registro de superhumanos y el susodicho acta, que derivaba en la gran guerra civil. En fin, un caso precoz de “malditos millenials”.

 

Sin embargo, si nos vamos a la serie que guionizó Zeb Wells -co-responsable, además de otros títulos de cómic, de la serie Robot Chicken– y dibujada por Skottie Young, nos encontrábamos otra cosa distinta. La idea era original, fresca y divertida. Uno de aquellos conceptos que buscaban ser diferentes en el maremagnum de los tebeos de superhéroes habituales. Sí, Speedball la liaba parda metiendo al grupo en un reality, pero lo hacía con buenas intenciones, rescatar al grupo de la miseria y el olvido. Y ello iniciaba una serie de aventuras en plan road movie cuyo primer problema -no sin risas- era encontrar supervillanos a los que enfrentarse. Todo el mundo sabe que el 90% de los supervillanos están en Nueva York. Para que te vas por ahí de ruta, si en el vasto mundo la gente vive tranquila de lides superheroicas y todos los malos están tramando cosas en lo urbano.

 

El caso es que acaban encontrando cosas malosas y acabaron viviendo aventuras. Y lo que es más importante, se recuperaba un poco, el espíritu de los Nuevos Guerreros de siempre. Los personajes se relacionaban entre ellos; también con el escaso equipo técnico del programa. Y a confesarse sus dramas, a resolver sus conflictos. Las apariciones de los villanos eran originales, diferentes. Y al final de cada aventura siempre había algo de aprendizaje y, curiosamente, algo de responsabilidad. No todo se resolvía a hostias. El dibujo de Young le iba al pelo a la serie. Le daba frescura y diversión. Energía, dinamismo, expresividad. Iba fetén tanto para el drama como para la acción.

 

En resumen, era una buena serie. Con todo lo que me puedan disgustar a mi personalmente los realities por toda la parafernalia falsa y manipuladora de la opinión que se gastan, la serie en la que los Nuevos Guerreros se montaron uno era auténtica. Y seguramenet los que decidieron usarlos como detonante de la Civil War no se la leyeron. O sí y les daba igual todo. Comentaba yo en el artículo de Civil War que me parecía que es uno de los eventos que menos afectó desfavorablemente en su momento a las series a las que arrastró. La lastimosa excepción estuvo en su origen, fíjense que cosa más irónica.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s