Piscina Molitor – La vida swing de Boris Vian (de Herve Bouris y Christian Cailleux)

PISCINAMOLITOR

 

es una iniciativa que imita al reto de los artistas del , pero desde el reseñismo y la divulgación, ofreciendo 30 reseñas en los 30 días del mes de noviembre, a menudo partiendo de unas palabras-estímulo comunes a todos los participantes.”

Reseñoviembre – Día 18 – Palabra: POESÍA

 

Obra: Piscina Molitor – La vida swing de Boris Vian

Autores: Herve Bouris y Christian Cailleaux

Editorial: Impedimenta

 

Aunque bajo la etiqueta de “novela gráfica” pueden caber obras de muchos estilos y temáticas distintas, desde la aparición y proliferación del uso de esta misma se la ha asociado frecuentemente con los trabajos biográficos . Probablemente cada lector se acerque a unos u otros por el interés del lector en la figura del biografiado. Pero la verdad es que tanto la narrativa visual, el estilismo gráfico o la elección de los momentos a contar para destacar un enfoque u otro pueden producir obras que despierten el interés más allá de los conocimientos previos que tuvieramos sobre la persona en cuestión. En este caso, yo apenas conocía nada de Boris Vian, me llegó como un regalo. Y eso fue tras terminar su lectura también: un agradecido regalo.

 

Piscina Molitor transcurre como aquella leyenda que cuenta que antes de la muerte la vida transcurre ante los ojos de la persona. Así sucede pero a lo largo de un día, el último día de su vida en el que visitó el complejo recreativo cuyo nombre da nombre a esta novela gráfica, en París, antes de ir a la proyección de la película basada en una de sus novelas, Escupiré sobre vuestras tumbas. La historia no tiene compasión con el lector y antes de que Vian abandone su casa para acudir a su práctica de apnea, le revela la enfermedad cardiaca que padece. De esta forma, en soledad, se recorren pasajes de la infancia, la juventud y la vida de adulto del artista francés.

 

Los autores practican un viaje biográfico interesante. No solo es la representación de algunos de los hechos más significativos de la vida de Vian como sus primeros escarceos con las diversas artes, su contacto con la escena cultural francesa, la llegada de la guerra o el juicio por escándalo de la mencionada novela. Es también un retrato emocional que ilustra muy bien un carácter complejo, tan tímido como osado, tan melancólico como vivaz. Ayuda a su representación tanto o más que el dibujo desgarbado, una variedad de paletas para cada escena, con pocos colores, que inundan las escenas de forma atmosférica. De alguna forma, los autores parecen darnos a entender que Vian era “aquel lugar en aquel momento”. Y así, sabiendo las horas contadas, como lo sabía el artista francés, recorremos la vida hacia adelante, disfrutando de cada página, siendo testigos de la vida que él eligió vivir.

 

Los ignorantes (de Étienne Davodeau)

 

Etienne Davodeau - Los ignorantes - Cubierta - Rustica 17 x 24.i

 

es una iniciativa que imita al reto de los artistas del , pero desde el reseñismo y la divulgación, ofreciendo 30 reseñas en los 30 días del mes de noviembre, a menudo partiendo de unas palabras-estímulo comunes a todos los participantes.”

 

Reseñoviembre – Día 5 – Palabra: BOTELLA

 

Obra: Los ignorantes

Autor: Éttiene Davodeau

Editorial: Ediciones La Cúpula

 

Personalmente me chocó bastante que un libro que es una acercamiento a dos mundos como el de la viticultura y el de los comics se haga llamar Los ignorantes, por dos motivos. El primero de ellos es que estamos hablando de una novela gráfica de origen francés, un país que es reconocido por sus vinos y del que también sabemos que hay una importante cultura del cómic y un reconocimiento amplio del público hacia los autores. Los cómics son un patrimonio nacional tanto como el vino. El segundo motivo es que actualmente vivimos rodeados de “gente que sabe de todo” y que van luciendo ser expertos de lo que sea allá adonde vayan.

 

El acercamiento de Étienne Davodeau, pues, es amable, porque es lo que busca ponerse en la piel del iniciado para despertar la curiosidad. Es por ello que la idea de cruzar dos aprendizajes, dos iniciaciones en dos “mundillos”, crear un pacto de caballeros expertos de dos temas que a priori no tienen nada que ver es interesante. Davodeau es dibujante de cómics e invita a su amigo Richard Leroy a explicarle como es su mundillo y viceversa. Los dos son expertos y los dos son ignorantes. Los dos están al mismo nivel. Como cualquiera de nosotros, que podemos dominar algún tema y no tener ni idea de otros. Y eso está bien.

 

Étienne Davodeau ya tuvo un acercamiento al cómic documental con Rural. Mantiene de alguna forma ese interés por el acercamiento a la realidad, por el contar la vida a día de hoy de los franceses a través de este libro. El autor galo cuenta sus experiencias de forma pausada y amable, pero no esconde nada. Si alguno de los dos participantes de este viaje de descubrimiento tienen prejuicios respecto al campo a descubrir, lo dejan caer sin problemas y eso pasa a las páginas. “Moebius es malo” dice Richard en un momento del tebeo. Étienne se lo discute, pero tiene que llegar a la conclusión de que es una opinión más y que hay que encajarla.

 

Muy interesante por la parte que nos toca a los amantes de los tebeos también es la aparición de algunas personalidades del comic francobelga. El mismo Lewis Trondheim dibuja una página para explicar el porqué de su gusto por la antropomorfización, que aparece en el libro. Richard, durante el transcurso de la iniciación se lee “El fotógrafo” y Étienne se lo lleva a conocer a Emmanuel Guibernau. Y hablan de tebeos, comentan experiencias, hablan de Alan y luego se van a comer. Así, la narración es simple, reflejo de la cotidianeidad y el dibujo acompaña con su trazo sencillo y un blanco y negro que casi prescinde del negro a favor de los grises, que hace la experiencia más luminosa. Las estructuras de página también son simples, sin estridencias, limitadas a lo imprescindible para no distraer al lector de los apuntes que se están dando en las conversaciones; Davodeau favorece un puntito de elegancia “natural”. Inevitable, pues, recomendarlo a los amantes de los tebeos. También a los de los vinos. Y seguramente también a los ignorantes en general. Incluidos, especialmente, a los que no saben que lo son.

 

 

La levedad (de Catherine Meurisse)

LALEVEDAD

 

es una iniciativa que imita al reto de los artistas del , pero desde el reseñismo y la divulgación, ofreciendo 30 reseñas en los 30 días del mes de noviembre, a menudo partiendo de unas palabras-estímulo comunes a todos los participantes.”

 

Reseñoviembre – Día 3 – Palabra: ALIVIO

 

Obra: La levedad

Autora: Catherine Meurisse

Editorial: Impedimenta

 

El 7 de Enero de 2015 dos encapuchados entraron en la redacción de la revista Charlie Hebdo matando e hiriendo a varios de los allí reunidos (entre ellos a los dibujantes Cabu, Charb, Tignous, Honoré y Wolinski). Catherine Meurisse, también dibujante del semanario satírico francés llegó tarde a la reunión, lo que pudo haberle salvado la vida ese día.

 

En La levedad, Meurisse recoge la crónica autobiográfica de aquellos días: el shock tremendo del horrible suceso, los momentos de estrés post-traumático durante los días posteriores y como poco a poco fue recuperando la normalidad en su vida, lo que ella identifica como “la levedad”. Precisamente, de la narración de la autora, uno de los rasgos más interesantes es el ritmo que se desarrolla a lo largo de la obra, que transmite algo más que la narración de los hechos en si. La primera parte de la obra, que cuenta los sucesos del día del atentado y justo los posteriores se cuentan un poco atropelladamente… pero se cuentan. La forma se corresponde con el sentir que se nos cuenta. Va contando el relato con escenas cortas: ahora silenciosas, ahora repletas de texto, ahora con metáforas visuales, ahora con texto garabateado. La autora francesa mantiene su estilo de dibujo de caricatura humorística para contarnos la historia -y que ya habíamos visto en trabajos como La comedia literaria (Impedimenta)- y el lector es testigo de como, de alguna forma, se agarra a los recursos humorísticos para mantener la cordura, mientras lidia con el sin sentido de lo sucedido y la pérdida de los compañeros y amigos de profesión.

 

Posteriormente, acompañando a la recuperación emocional el ritmo de la narración se va haciendo más fluido, pausado y recreativo, como si un ritmo respiratorio acelerado, fuera recuperando su cadencia normal. Las escenas son más largas y la autora puede formular ya un cierto discurso. Las conversaciones con otros son mejores y más relevantes y aparece ya un sentido del humor más natural. Pero el desencadenante que nos llevara hacia el desenlace de la crónica de la afectación emocional es la llegada de un cierto reposo en el que puede encontrarse a si misma y recordar. En la obra empiezan a entrar colores (hasta ahora casi ausentes, o bien oscuros o apagados), el azul y el verde más amables Y con él, finalmente, llega el establecimiento de un objetivo, una búsqueda, un viaje exterior: el de la reconciliación con la belleza en el mundo, a través del arte. También, evidentemente, termina por ser un viaje interior.  El duro pero también humanista relato de Meurisse se ha considerado como una de las mejores novelas gráficas de 2017 y hay que agradecerle la valentía de haberlo dibujado y compartido con todos nosotros.